Humedad y asma: qué dice la evidencia y qué se puede cambiar en casa
Una vivienda húmeda no «da» asma, pero la relación entre humedad en casa y problemas respiratorios está bien documentada: las guías de calidad del aire interior de la Organización Mundial de la Salud asocian la humedad y el moho en interiores con más síntomas respiratorios y con el agravamiento del asma, sobre todo en niños. Lo que esta guía puede aportar es la parte de la vivienda (por qué vías ocurre y qué se cambia). La parte médica, incluida la pregunta de si a ti te está pasando eso, es de un profesional sanitario.
Esta página informa sobre la vivienda: no es consejo médico ni sustituye a una consulta. Si hay síntomas respiratorios, quien debe valorarlos es tu médico o tu pediatra.
¿Qué relación hay entre la humedad de la vivienda y el asma?
Dicho con honestidad: vivir en una casa con humedad o moho se asocia a tener más síntomas respiratorios (tos, sibilancias, ahogo) y a que un asma ya existente se descontrole con más facilidad.
La OMS dedicó a esto una de sus guías de calidad del aire interior, centrada precisamente en la humedad y el moho. Y la conclusión práctica que se saca de ella es sencilla de recordar: el problema no es identificar qué especie de moho hay, es que haya humedad sostenida. Donde hay humedad aparecen varias cosas que irritan las vías respiratorias, y no siempre son las mismas.
Dos matices que conviene sostener, y que muchas páginas se saltan:
- Asociación no es causa individual. Que exista relación en la población no dice qué le ocurre a una persona concreta. Los síntomas respiratorios tienen muchas causas posibles.
- No hace falta ver moho para tener humedad. Detrás de un armario pegado a fachada, bajo un suelo, dentro de una cámara cerrada: hay humedad activa sin mancha visible.
Las tres vías por las que una casa húmeda afecta a la respiración
Aquí está lo que de verdad cambia cómo actúas: cada vía se corta de una forma distinta y solo una es la que todo el mundo nombra.
| Vía | Qué la alimenta | Qué la corta |
|---|---|---|
| Moho y sus esporas | Humedad relativa alta sostenida, superficies frías y materia orgánica: papel, cola, madera, polvo | Corregir el origen del agua y ventilar; limpiar solo después |
| Ácaros del polvo | Humedad ambiental por encima del 50-60 % y textiles: colchón, almohada, sofá, alfombras, cortinas | Bajar la humedad relativa, lavar la ropa de cama a alta temperatura y ventilar el dormitorio a diario |
| Aire frío y húmedo mantenido | Vivienda mal aislada, poca ventilación y vapor generado dentro | Ventilación corta y cruzada, extractor en baño y cocina, y no tender dentro |
La segunda vía es la gran olvidada. Los ácaros no necesitan una mancha en la pared: les basta con el ambiente. Y por eso una casa sin moho visible pero con un 70 % de humedad relativa puede ser un problema respiratorio. Es también la razón por la que el sitio donde más importa el número no es el salón, sino el dormitorio.
¿Cómo saber si los síntomas tienen que ver con la casa?
No puedes saberlo con certeza desde casa, pero sí reunir información útil para llevar a la consulta. Lo que ayuda es el patrón, que conviene anotar en una libreta durante dos o tres semanas:
- ¿Mejoran los síntomas fuera de casa? Unos días en otra vivienda, un viaje. Si mejoran y vuelven al regresar, es la pista más fuerte.
- ¿Se concentran en una habitación o al hacer algo concreto: abrir un armario cerrado, tender, dormir?
- ¿Cambian con la estación? La condensación y el moho tienen su temporada alta de octubre a marzo.
- ¿Coinciden con signos físicos de la vivienda? Ventanas empañadas cada mañana, olor a cerrado, manchas en esquinas, ropa que huele guardada.
Con eso encima de la mesa, un profesional sanitario puede valorar si tiene sentido explorar esa vía. Lo que no procede es al revés: cambiar o dejar un tratamiento porque una web dice que el culpable es la casa.
El número que sí puedes controlar
Si de todo esto solo te llevas una cosa, que sea esta: mantener la humedad relativa entre el 40 % y el 60 %. Por encima del 60 % sostenido, el moho encuentra condiciones para crecer y los ácaros se multiplican mejor. Por debajo del 30 %, el aire reseca las mucosas. Así que tampoco se trata de secar la casa todo lo que se pueda.
Para medirlo basta un higrómetro, y lo importante es dónde lo pones: no en el pasillo, sino en el dormitorio y en el punto más frío de la vivienda, que es donde el aire suelta primero el vapor. Cómo elegirlo y leerlo está en medidor de humedad para paredes y ambiente. Y la horquilla completa, habitación por habitación, en cuál es la humedad ideal en casa.
Qué cambiar en la vivienda, por orden de efecto
- Cortar la entrada de agua, si la hay. Con una filtración o una capilaridad activas, todo lo demás es contención. El diagnóstico guiado ayuda a saber de cuál se trata.
- Ventilación cruzada corta y diaria. Cinco o diez minutos abriendo en dos puntos opuestos renuevan el aire sin enfriar los muros, que es justo lo que se busca en invierno.
- Extractor en el baño durante la ducha y un rato después, y campana en la cocina. Ahí se genera la mayor parte del vapor de la casa.
- No tender la ropa dentro sin ventilar. Una colada aporta al aire de la vivienda una cantidad de agua nada despreciable, y suele hacerse en la habitación peor ventilada.
- Dormitorio: menos textil y más lavado caliente. Ropa de cama a la temperatura más alta que admita, colchón y almohada ventilados, y no dejar el armario pegado a la pared de fachada.
- Separar los muebles unos centímetros de los muros fríos para que el aire circule por detrás. Es donde aparece el moho que nadie ve hasta que mueve el mueble.
- Un deshumidificador solo si el conjunto de la casa se queda alto pese a lo anterior, y sabiendo que no arregla una causa: cómo elegir deshumidificador.
Si hay puentes térmicos (esquinas que condensan siempre en el mismo sitio) el paso siguiente es de obra. Y tiene su propia trampa: aislar por dentro mal planteado empeora el cuadro. Está explicado en aislamiento interior y humedad.
Qué no hacer
- Cambiar, reducir o suspender un tratamiento por tu cuenta porque hayas encontrado humedad en casa.
- Poner a limpiar el moho a la persona con asma. Frotar en seco dispersa esporas y fragmentos por toda la habitación: que lo haga otra persona, con ventilación, FFP2, guantes y humedeciendo antes. El método está en cómo eliminar el moho.
- Pulverizar lejía en una habitación cerrada, y bajo ningún concepto mezclarla con amoniaco o con productos ácidos como el vinagre o los antical.
- Pagar un análisis de esporas para «saber qué moho es». Lo que hay que resolver es la humedad; la especie no cambia lo que se hace en la vivienda.
- Tapar la mancha con pintura antimoho y dar el asunto por cerrado: retrasa la reaparición, no corrige nada.
- Sellar la casa para que no entre frío. Menos renovación de aire con la misma generación de vapor es más humedad, no menos.
Preguntas frecuentes
¿La humedad de casa puede provocar asma?
Lo que recogen las guías de calidad del aire interior de la Organización Mundial de la Salud es una asociación entre vivir en una vivienda con humedad o moho y tener más síntomas respiratorios, más agravamiento del asma y más tos y sibilancias, con especial afectación en niños. Asociación no es lo mismo que causa directa, y quien puede decir qué le pasa a una persona concreta es un profesional sanitario, no una web.
¿Cómo sé si los síntomas vienen de mi casa?
La pista más útil es el patrón: síntomas que mejoran claramente tras varios días fuera de casa y vuelven al regresar, o que se concentran en una habitación concreta o en una época del año. Es información valiosa para llevar a la consulta, y merece la pena anotarla con fechas, pero no es un diagnóstico: hay muchas otras causas posibles.
¿Qué humedad relativa conviene mantener en casa?
La horquilla de confort habitual está entre el 40 % y el 60 % de humedad relativa. Por encima del 60 % sostenido, el moho encuentra condiciones para crecer y los ácaros del polvo se multiplican mucho mejor. Por debajo del 30 % el aire reseca las vías respiratorias, así que no se trata de secar la casa todo lo posible, sino de mantenerla dentro de esa franja.
¿Puede limpiar el moho alguien con asma?
Lo prudente es que lo haga otra persona. Frotar moho seco dispersa esporas y fragmentos al aire de la habitación, que es justo la exposición que conviene evitar. Si no hay alternativa, ventilación cruzada durante toda la limpieza, mascarilla FFP2, guantes, gafas, humedecer antes de frotar y nunca cepillar en seco. Y si la superficie es grande o reaparece deprisa, el problema es de la vivienda y no se arregla limpiando.
Fuentes
Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.
- Organización Mundial de la Salud. WHO guidelines for indoor air quality: dampness and mould
- Ministerio de Sanidad. Portal del Ministerio de Sanidad
- Código Técnico de la Edificación. DB-HS, Salubridad