Inicio › Deshumidificadores › VMC de doble flujo

VMC de doble flujo: qué es y cuándo compensa instalarla

Una VMC de doble flujo extrae el aire viciado de baños y cocina igual que cualquier ventilación mecánica. Pero antes de tirarlo a la calle le quita parte del calor y se lo pasa al aire fresco que entra por el otro lado. Es la diferencia entre ventilar y ventilar perdiendo lo mínimo posible de calefacción por el camino.

Algunos enlaces a tiendas son de afiliación: si compras a través de ellos podemos llevarnos una pequeña comisión, sin coste para ti. No cambia lo que recomendamos.

¿Qué es exactamente una VMC de doble flujo?

Es un sistema de ventilación mecánica controlada con dos redes de conductos independientes en vez de una. Una red extrae el aire de cocina, baños y trasteros, que es donde se genera más vapor y olores. La otra impulsa aire limpio y filtrado hacia el salón y los dormitorios, que es donde de verdad se respira. Las dos corrientes nunca se mezclan: pasan una junto a la otra a través de un intercambiador de calor, la pieza que da sentido al nombre «doble flujo».

La VMC de simple flujo, en cambio, solo extrae. El aire nuevo entra por rejillas de admisión repartidas en puertas o ventanas, sin pasar por ningún tratamiento: es más barata y mucho más fácil de instalar. Pero ese aire de reposición entra tal cual está fuera, frío en invierno y sin filtrar.

Cómo recupera el calor sin mezclar el aire

El intercambiador es un bloque de láminas finas, normalmente de aluminio o de un polímero especial, por el que circulan las dos corrientes en canales paralelos que no se tocan. El aire caliente que sale de casa cede parte de su temperatura a esas láminas. Y el aire frío que entra la recoge al pasar por el otro lado. No hay ningún ventilador que empuje calor de uno a otro: es una transferencia pasiva, solo por contacto con el metal.

En la práctica, el aire nuevo entra bastante más templado que la temperatura real de la calle, aunque nunca llega a igualar la de dentro. Cuánto se acerca depende del modelo, de lo limpio que esté el intercambiador y de cuánto viento haya esa tarde. Es una variable de cada instalación, no una cifra fija que valga para cualquier equipo.

Doble flujo frente a simple flujo

Simple flujoDoble flujo
Redes de conductosUna (solo extracción)Dos (extracción e impulsión)
Aire de entradaDirecto del exterior, sin filtrarFiltrado y precalentado por el intercambiador
Obra que exigeModerada: rejillas en carpintería y un solo conductoMayor: falso techo o rozas para las dos redes
Dónde encaja mejorReforma parcial, vivienda ya construidaObra nueva o rehabilitación integral, clima frío
MantenimientoUn filtro, extractoresDos juegos de filtros y limpieza del intercambiador

Cuándo compensa instalarla

Tiene más sentido cuanto más fría es la zona y cuanto más hermética es la vivienda. En una casa muy sellada (carpinterías nuevas, poco intercambio de aire por rendijas) casi toda la pérdida de calor por ventilación pasa por ahí. Y ese es justo el hueco que tapa un recuperador. En un clima templado y con una vivienda que ya «respira» por sí sola, la diferencia se nota menos y el sobrecoste de instalación tarda más en amortizarse.

También compensa más en obra nueva o en una reforma integral que ya lleva falso techo o va a picar toda la instalación, porque ahí la segunda red de conductos no encarece tanto frente a poner solo la de extracción. Metida a la fuerza en una vivienda ya terminada, sin otro motivo para levantar techos, suele ser un encaje forzado.

Qué exige la instalación

Además de las dos redes de conductos, necesitas sitio para la máquina de intercambio (una caja del tamaño de un cajón grande, normalmente en un altillo o un armario técnico). También hace falta acceso a ella para cambiar los filtros sin desmontar media casa.

El Código Técnico de la Edificación fija los caudales mínimos de ventilación por estancia en vivienda. Y cualquier proyecto de doble flujo tiene que cumplirlos igual que uno de simple flujo: el recuperador ahorra energía, no reduce la cantidad de aire que hay que renovar.

Mantenimiento real

Revisa los dos juegos de filtros con la frecuencia que marque el fabricante: normalmente cada pocos meses el de admisión (que además protege la calidad del aire interior, no solo el equipo) y algo menos el de extracción. El intercambiador casi no necesita nada si los filtros están bien puestos. Aun así, conviene abrirlo y limpiarlo una vez al año: si se ensucia, sigue ventilando igual. Pero recupera menos calor y no lo notas hasta que llega la factura.

Errores habituales

  • Instalarla en una reforma parcial sin sitio para la segunda red: el resultado suele acabar siendo una simple flujo disfrazada de doble.
  • Olvidar el bypass de verano en climas con veranos largos: sin él, el sistema sigue precalentando un aire que en julio ya no hace falta calentar.
  • No presupuestar el cambio de filtros como gasto recurrente: es lo que más se olvida y lo que más rendimiento quita si se descuida.
  • Confundirla con un aire acondicionado: renueva el aire, no lo enfría; en verano puede seguir haciendo falta refrigeración aparte.

Preguntas frecuentes

¿Compensa una VMC de doble flujo en una reforma normal?

Solo si la reforma es integral. La doble flujo necesita dos redes de conductos completas, una de extracción y otra de impulsión, repartidas por toda la vivienda, y eso exige falso techo o rozas en casi cada estancia. En una reforma parcial (cambiar solo cocina y baño) no hay por dónde tender la segunda red, y ahí una simple flujo o incluso una extracción puntual dan más resultado por el mismo presupuesto.

¿Necesita más mantenimiento que una de simple flujo?

Sí, porque son dos redes de filtros en vez de una: el aire que sale se filtra antes de pasar por el intercambiador, y el que entra se filtra antes de repartirse por casa. Si no se cambian los filtros con la frecuencia que marca el fabricante, el intercambiador se ensucia y la recuperación de calor baja sin que se note a simple vista.

¿También sirve en verano?

Con matices. Muchos equipos llevan un bypass que salta el intercambiador en noches frescas de verano, para meter aire fresco sin recalentarlo antes de que entre a la vivienda. Sin bypass, el sistema sigue precalentando el aire de entrada aunque no interese, así que conviene comprobar si el modelo lo incluye antes de decidir.

¿Es lo mismo que un aire acondicionado con recuperador de calor?

No. El aire acondicionado enfría o calienta el aire que ya hay dentro de casa, recirculándolo; no mete aire nuevo del exterior. La VMC de doble flujo hace lo contrario: su función es renovar el aire, y el recuperador solo evita que esa renovación se lleve todo el calor por el camino. Son aparatos que resuelven problemas distintos y en muchas viviendas conviven los dos.

Fuentes

Lo que se explica aquí se apoya en estas fuentes oficiales. Si consultas una y no coincide con lo que lees, manda la fuente: se corrige el artículo.

Sigue leyendo